Siempre quise aprender a tocar la guitarra. Era un propósito eterno que se repetía cada Año Nuevo. Nunca lo conseguí incluso habiéndolo intentando al menos dos o tres veces. ? Y
Email: fiana@japicuin.com
Siempre quise aprender a tocar la guitarra. Era un propósito eterno que se repetía cada Año Nuevo. Nunca lo conseguí incluso habiéndolo intentando al menos dos o tres veces. ? Y
Hoy he ido a comprar al pingo doce. Un supermercado que es muy común aquí y que es el que está más cerca de casa. Últimamente me estoy aficionando
Recuerdo la alianza de mamá chocando contra el volante de su Seat 127, cuando tomaba las curvas de las alpechineras, camino de La Moncloa o de vuelta de ella con
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Me tocas con las manos el escote Me metes sin saber entre dos rejas Yo no quiero que seas mi Quijote Ni pedirte explicaciones si me dejas. Acaricias descuidado mi cintura Ese gesto que contiene una promesa, Y desatas hábilmente la locura – Quitémonos la ropa que me pesa. Me miras y me olvido de olvidarte Se cruza un gemido en mi garganta, Murmuras a mi oído lo que quieres La fuerza del deseo me atraganta. Me tocas con las manos el escote Me pides susurrando: – Estate quieta Yo no quiero que me busques de rebote Ni sentir que me muero cual Julieta. Photo by ian dooley on Unsplash
Tu llegada al piso de Córdoba con el bolso lleno de gusanitos, y tus guiños precipitados para que no se enterara mamá. Tus canturreos al regar las macetas. O cómo
Dicen que un síntoma de que algo nos importa mucho es que nos de vértigo afrontarlo. Y aquí estoy yo. Con los dedos temblándome sobre el teclado, y sin saber
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