He encontrado el equilibrio.
Entre lo que quiero y lo que puedo.
Lo que me gusta y lo que me hace sufrir.
Entre mis sentimientos y mis reflexiones.
He encontrado el equilibrio entre mis cruces y mis rayas.
Entre lo que escribo y lo que me gustaría decir.
Entre lo que llevo por dentro, y lo que sacudo para afuera.
Me he encontrado en equilibrio.
Y allí estaban mi sueños, mis fracasos, mis ilusiones.
Y allí estabáis formando parte activa de cada uno de mis grupos.
Para bien o para mal.
A mi lado.
Equilibrándome. Calibrándome. Librándome.
Ahora, por fin, estoy tranquila.
Feliz Navidad.
