Que me falta tiempo.
Lo quise estirar, como un chicle calentado en la boca… pero debe ser que lo he masticado en exceso y ahora cuando intento hacer una pompa ¡plas! se me rompe en pedazos. Se desmenuza en trocitos como migajas de pan resecas. Y ya no tiene una por donde soplar.
Adios pompa. Adios nueva entrada en el blog.
Y mira que quiero contaros cosas. Porque pese a los ladrones de navidad, la luna rota y mis numerosas pérdidas de control tengo muchas cosas nuevas y bonitas que contaros. También tengo a mucha gente en lista de espera a la que quiero «homenajear» y dar las gracias públicamente desde este estrado.
Pero es que no tengo horas. Ni fuerzas, ni espalda.
En avanzadilla os diré que hace poco hablé con el doctor Glamour, que mis sobrinas hicieron el baile en navidad y que durante las vacaciones disfrutamos de una minijuerga de puretas Kuqui, Angi, Inés y yo.
Cuando encuentre el momento o cambie de marca de chicles prometo contarlo todo, todo.
Hasta incluso cosas que son verdad.
Mientras tanto, seguid vosotros buscando cosas bonitas en vuestro día a día.
Y si alguno se anima y me lo quiere contar…
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No te agobies, que hay tiempo para todo. Lo que yo creo es que tu tiempo ahora es todo para tres "personajillos" que pululan por tu casa, y eso es una alegría ¡tan grande! que no te debe preocupar no encontrar tiempo para tus cosas. El tiempo es sabio y ya vendrá el solo a tí.
Tranquilidad y verás que todo volverá a ser un poco más relajado. Un besazo guapa.