De niña soñaba hacia arriba.
Lanzaba al cielo mis deseos tratando de embarcarlos en una estrella que lograra hacerlos realidad.
De adolescente soñaba hacia delante.
Proyectando ilusiones sobre el camino, como faros deseosos de vislumbrar ese final ideado y feliz.
Luego llegó un día en que empecé a soñar hacia atrás.
Esos sueños se repiten siempre que se inflama la espina que me dejó clavada un ysi.
Y en ellos la historia se relata con cierta amargura:
Y si aquel día en lugar de… Y si me hubiera tragado mi orgullo… Y si hubiera contestado esa carta…
Hace días que sueño en circular.
Te arrastré conmigo dentro de este cuento que he imaginado paralelo a nuestra vida.
Y nos hacíamos guiños en una y otra realidad.
…
El sueño se ha hecho profundo y a mi me ha dado miedo.
Y antes de convertirme en sonámbula he decidido despertar.
Buenos días, ¡cuánto tiempo!– le digo al que duerme a mi lado.
Y tras la ducha, ya espabilada, rompo a llorar.
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Ya da igual, me cansé de excusarte en cada esquina…de vivir para tí, ya no creo en tus mentiras…. 😉
Quieres que te cuente un sueño??? 🙂
Ya sabes que si!! 🙂
Si esto es real, cualquiera que sea el motivo que haya inspirado tus palabras…TENEMOS QUE HABLAR…Otra cosa es que sea ficción, como se cuestionaba el famoso anónimo que tan intrigada me tiene. En cualquier caso, ¿hablamos?
Yo no he entendido na!
Besos!
Qué raro!